La aparición de la llamada Inteligencia Artificial (IA, la integración de los
variados desarrollos informáticos provenientes de diferentes áreas) sitúa al ser
humano en un nuevo escenario donde la vivencia de un fenómeno no resulta algo
tan necesario para utilizarlo en el propio favor: "No necesito aprender
matemáticas. Ya todo reside en los medios y está a mi alcance". A menos que
desee ser desarrollador informático en esa área específica, no necesito estudiar
los principios que la rigen. ¿Cuál es el reto ahora entonces? Podría ser por
ejemplo resolver problemas de física, prescindiendo de las matemáticas. Sin
embargo, para resolver un problema, es necesario entenderlo antes, para ver
luego si se necesita usar la matemática y cómo. Para entender un problema
(físico o metafísico) necesito pre-vivenciarlo. De otro modo no podré siquiera
reconocerlo como problema, para luego intentar resolverlo.
Podríamos pensar que un día la IA detecte los problemas mismos de un sistema,
antes que nos demos cuenta, y de este modo aparezcan nuevos problemas que para
nosotros antes no existían. ¿Serían entonces problemas reales para nosotros?
La música, como todo arte, está basado en una vivencia emocional, en la
comunicación de sentimientos, a través de un medio como el sonido en este caso.
Para que haya comunicación es necesario que haya un emisor, un receptor, un
código común, un medio de transmisión y un mensaje que pueda ser comprendido a
través de ese código.
Se puede lograr parte de ese proceso por medios tecnológicos. Lo que aún no
puede lograrse es la comunicación emocional del fenómeno vivo, que en definitiva
es la base del arte escénico. Para eso, es necesario que el código en cuestión
sea vivenciado por ambas partes, emisor y receptor. Si el código es generado y/o
recibido netamente por medios tecnológicos, el fenómeno "pasa por fuera nuestro"
y se anula la mayor parte del proceso emocional.
La sensibilización misma (sensorial, emocional, intelectual y espiritual) nos
permite a través de un lenguaje no verbal, descubrir nuevos aspectos de lo que
llamamos realidad y desarrollar capacidades que pueden también trazar el rumbo
de nuestro camino según esos descubrimientos.
Leonardo González - 2025